Pop español con sabor auténtico

Crítica
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Pop español con sabor auténtico

Candidez, sencillez y pasión al servicio de la música

El primer disco de la artista navarra –grabado entre Chile y Argentina bajo la producción de Santiago Motorizado– se ha hecho esperar. Pero no pasa nada es una clara apuesta por las cosas “a su manera”, y está lejos de aprovechar el tirón del talent que la dio a conocer popularmente hace ahora poco más de dos años, y que la coronó como “Amaia de España”.

Diez canciones integran este primer trabajo que suena a pop de toda la vida. Aparentemente, nada nuevo bajo el sol: estructuras y armonías muy simples –a las que los oídos aficionados están más que acostumbrados– con el desacierto de notas demasiado graves para su registro en algunos finales de frase.

Sin embargo, la interpretación, la calidez vocal y el gusto por el detalle cuidado hasta el extremo, bien puede decirse que son las “notas a destacar”. Una exquisita pronunciación del castellano, algunos guiños modales y sutiles toques de color armónico, junto a melodías propias del estilo, consiguen recrear esa atmósfera mágica que tanto enamora a los “amaiers”. Es el caso de la hermosa y delicada balada “Cuando estés triste”.

Grupos como La Buena Vida, La Oreja de Van Gogh, y artistas ya desaparecidos como Cecilia o Mercedes Sosa –por citar unos cuantos–, sin olvidar a Marisol como referente musical de Amaia desde la infancia, han marcado huella en el primer trabajo discográfico de la navarra. “Qué nos va a pasar”, del primero de los grupos –activo hasta 2011–, es un buen botón de muestra, una canción representativa del pop indie con su característico Donosti Sound que no ha pasado inadvertida a la cantante, hasta el punto de hacerla suya en una reciente interpretación, de corte más intimista, acompañada de su piano.

El disco abre con un alegato al minimalismo en la desnudez de una voz acompañada de una guitarra con tres acordes en plaqué (“Última vez”) que presenta a una Amaia con una marcada personalidad artística; el recuerdo de los buenos momentos vividos (“Quedará en nuestra mente”) a ritmo de pop con una plantilla instrumental muy equilibrada; las confidencias personales ajenas a lo virtual (“El relámpago”) plasmadas en una bella melodía; el enamoramiento con sus “mariposas en el estómago” (“Nuevo verano”) donde incorpora el theremín, instrumento musical electrónico que cautiva a la artista; la mirada del corazón desde la experiencia de la música (“Nadie podría hacerlo”); el empoderamiento femenino con el paralelismo bíblico de Judith cortando la cabeza de Holofernes (“Quiero que vengas”), presente en el videoclip del tema; la custodia del tiempo vivido (“Todos estos años”); el tiempo perdido (“Un día perdido”); el amor propio (“Cuando estés triste”), finalizando con el agradecimiento por aquellos que se cruzan en el camino de la vida (“Porque apareciste”) con el exquisito acompañamiento a la guitarra de Núria Graham, compositora de la canción e integrante actual de la banda que acompaña a la artista.

Aunque muchos de los temas se han presentado en los diversos festivales donde Amaia ha ido actuando, la gira oficial de este primer lanzamiento comenzó el pasado cinco y seis de octubre en el Auditorio Baluarte de su Pamplona natal arropada con su banda y con un público abarrotado entregado a su música, y a la sencillez y espontaneidad de la cantante.

Aunque los conciertos previstos han tenido que verse aplazados a causa de la terrible pandemia actual, la joven artista no ha dejado de ser canción para los demás –especialmente en estos duros momentos–, a través de sus conciertos en directo desde su Instagram. En ellos, ha compartido muchos de sus temas acompañada de los rasgueos y arpegios de su guitarra, al más puro estilo Cecilia.

El primero de mayo ha visto la luz el estreno de Una vuelta al sol –documental estrenado en Amazon bajo la dirección del cineasta y guionista Marc Pujolar–, donde Amaia comparte el giro de 360º que ha dado su vida en tan poco espacio de tiempo, tanto en lo profesional como en lo personal. A través de los cincuenta minutos de duración del documental, se nos descubre el camino lleno de asombro, dudas, miedos, sentimientos encontrados y la no menos importante toma de decisiones para que la navarra encontrara una perfecta simbiosis entre su música y su persona en su primer trabajo discográfico. Algo que, sin duda, ha logrado, y con creces.

El melómano podrá también deleitarse con algunos de sus fotogramas donde nuestra artista interpreta al piano y a la guitarra “Conan” de Templeton, “El gran Balboa” de Bestia Bebé y “Empezar de cero” de Yung Beef y La Zowi. Todos ellos están impregnados de su sello personal que consigue conmover desde la primera nota, haciendo las delicias de los oyentes. Para más detalles, no se pierdan este viaje audiovisual que no tiene desperdicio alguno.

El regreso a los escenarios se hará esperar un poco, aunque ya se barajan fechas en su agenda de conciertos 2020 que, si todo va bien, seguirá su recorrido por diversos puntos de nuestra geografía española.

Más información en su web oficial: amaiaromeroarbizu.com

Enrique Mejías Rivero

Ilustración: @labuscatrazos

Publicado en mayo 2020

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