Incomodidad concertante

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L. V. Beethoven, Concierto para piano y orquesta nº 3 en do menor,op. 37. A. Bruckner, Sinfonía nº 4 en mi bemol mayor “Romántica”. Rudolf Buchbinder (piano); Juanjo Mena (dir.). Orquesta Filarmónica de la BBC. Auditorio de la Diputación de Alicante, 12 de mayo de 2017.

Cuenta Fernando Argenta en su mítico libro Los clásicos también pecan. La vida íntima de los grandes músicos que Beethoven era una persona realmente hipocondríaca, enfermedad que creció después de que su madre muriera por tisis. Era capaz de estar conversando en una misma mesa junto a otras personas, y en determinados momentos de la conversación sacar un pañuelo y escupir en él para comprobar periódicamente si su saliva contenía restos de sangre. Imaginemos la incomodidad que se respiraría por parte de los presentes al tener delante, por una parte, a uno de los mejores compositores de la historia de la música, y a la vez uno de los hombres menos pudorosos y más descuidados que habrían tenido delante de sus narices.

Y esta sensación de incomodidad (por suerte, mucho más higiénica) es la que el público respiraba mientras contemplaba el concierto que ofreció la Orquesta Filarmónica de la BBC dirigida por Juanjo Mena, especialmente la parte inicial del concierto, en la que interpretaron el Concierto para piano nº 3 de Beethoven junto al pianista Rudolf Buchbinder. Ya desde el comienzo los primeros intercambios solista-orquesta se percibían dos concepciones muy distintas entre sí: por una parte, una orquesta muy rítmica, con acentos pronunciados y transmitiendo agilidad; por otra, un pianista romántico en exceso y que se recreó demasiado en determinadas cadencias, provocando incluso imprecisiones fácilmente apreciables por los oyentes. Esta sensación consiguió pasar más desapercibida en el Lento, pero volvió a presentarse en primer plano en el Rondó final. El problema del Concierto no fue cuál de las dos versiones podría considerarse la más correcta; el impedimento fue intentar hacer coherentes dos visiones totalmente distintas de la obra.

Esto mejoró notablemente cuando la orquesta al completo subió al escenario para interpretar la Sinfonía nº 4, “Romántica” de Bruckner. En este punto pudimos escuchar una composición mucho más coherente y unificada dentro del criterio del director, manteniendo la esencia enérgica que caracterizó las partes orquestales del concierto de la primera parte. Sin embargo, esto se vio enturbiado por unas interpretaciones solistas muy por debajo de lo esperado, volviendo a salir a la luz esa sensación de incomodidad mencionada anteriormente. Los músicos que tenían que enfrentarse solos a determinadas intervenciones lo hacían temiendo que no saliera bien, demasiado tímidos, llegando a notarse incluso en la calidad del sonido emitido. No obstante, esto no puede hacernos catalogar el conjunto de la interpretación de la sinfonía como una mala representación de la obra, con un Juanjo Mena muy correcto en sus movimientos y en sus indicaciones a la agrupación.

En conclusión, esta nueva visita de la Orquesta de la BBC al Auditorio de Alicante ha dejado un mejor gusto en el público que su anterior visita, en la cual interpretaron una Sinfonía nº 1 de Mahler como poco cuestionable. En esta ocasión, y en gran parte gracias a Bruckner, Juanjo Mena y su grupo consiguieron mejorar la imagen de la formación de cara al público alicantino. En el próximo evento Beethoven vuelve a visitarnos, junto a Chaikovski y Stravinsky, y esperamos sentirnos tanto la orquesta como la audiencia mucho más cómodos que los compañeros de mesa de Beethoven. Nos vemos en la próxima cita.

Daniel Lloret Andreo

     
     
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