La Zowi, un referente instintivo

Ensayo
Ensayo
Ensayo

La Zowi, un referente instintivo

¿Existe el trap feminista?

En octubre de 2018 Zoe Jeanneau, conocida como La Zowi, asistió una entrevista con Alicia Álvarez Vaquero y Daniel Madjody en El Bloque, programa digital sobre las músicas urbanas de España. Allí reflexionó sobre los valores éticos que debe o no debe transmitir el arte. A raíz de una pregunta que le habían hecho por el veto que sufrió el trapero Kaydy Cain por los mensajes de su música en varias salas de España,[1] dijo:

Ni hago música para que la gente madure, ni nada. Es lo que digo, la gente se cree que estamos aquí para dar un mensaje. Es como cuando yo digo que no hago trap feminista, es que ese no es mi trabajo, de verdad. Si quieres saber si yo soy feminista o no, vale, lo podemos hablar pero que no hay que mezclar las cosas. Yo no hago música pretendiendo dar un mensaje, claro que lo acabo dando sin querer y espero que la gente coja lo mejor de eso. Pero no me quiero sentir responsable ni me siento responsable.[2]

Con este simple comentario La Zowi establece ideas claras sobre su música y el trasfondo que encontramos en ella. Desde el estallido del trap en España en la década de 2010 y la aparición de las llamadas trap queens en el panorama musical se ha tratado de establecer una conexión directa entre el movimiento feminista latente en la sociedad y la música de estas artistas. Sin embargo, estas palabras de La Zowi nos hacen plantearnos hasta qué punto tiene sentido establecer estas relaciones.

Es indiscutible que, sin la necesidad de dar un mensaje explícito, mujeres como Bad Gyal, Somadamantina, Albany, Bea Pelea o La Zowi han cambiado el paradigma musical y los roles que se solían establecer entre artista/creador/intérprete y público o groupie. Todas, aunque algunas desde perspectivas más lejanas a las demás, han encontrado en la música urbana, o en el trap concretamente, un espacio donde reafirmar su libertad de creación, de expresión e incluso de sexualidad. Gracias a hacerse dueñas de su propio desarrollo artístico y sus formas de manifestarse han deconstruido roles asignados a las mujeres en toda la música y concretamente en esta escena.

De todos estos roles, la sexualización es un tema especialmente delicado, porque desde la perspectiva del patriarcado parece que da igual si la expresión de la propia sexualidad proviene de un sentimiento de empoderamiento o no. Es interesante reflexionar sobre las emociones que generan estas manifestaciones en las mujeres del público que consume esta música, dependiendo de las raíces de las que nacen. Es decir, muchas mujeres que consumen música urbana no sienten lo mismo si es Bad Gyal la que muestra su sexualidad o su cuerpo en sus videoclips o si es un hombre el que enseña a mujeres que se expresan de la misma forma. No genera las mismas sensaciones la sexualización que encontramos en el video de “Bitch Mode” de La Zowi que la que vemos en “Perreología” de Kaydy Cain, Uzielito y El Habano.

De forma similar ocurre con la revisión y reapropiación de términos que siempre han sido formas de reforzar los roles y las desigualdades propias del patriarcado como bitch, puta o ratchet. Canciones de La Zowi como “Bitch mode” “Putas” o “Fulana” son un claro ejemplo del cambio de significación de estas palabras. A pesar de que diga no expresar intencionadamente ideología ética o moral, acaba por derribar muros que sostenían las ideas que había –y hay– del amor, del papel de las mujeres o del propio valor de la música.

“Le rezo a Dios pa no pasar más hambre. Ya tuve bastante con haber perdido a mi padre. He tocao’ tu puerta y no quisiste abrirme, con ropa de la iglesia he tenido que vestirme”, dice Albany. El trap acaba por mostrar de forma explícita lo más real de la existencia, las emociones más oscuras y las situaciones más difíciles. Es un género que se caracteriza por ser esencialmente “masculino” y su música utiliza un lenguaje muy explícito y podría incluso decirse “chabacano”. Es destacable que haya mujeres que han podido abrirse camino en este panorama musical tan repleto de hombres tanto en la interpretación y composición como en la producción. Por el simple hecho de existir en esta escena, ya representan muchos valores. Ahora las mujeres pueden tener referentes en los géneros más asociados a lo masculino y además son personas que dirigen su propio desarrollo como artistas de una forma muy obvia. Incluso cantantes como Tania Chanel, la trap queen que ha afirmado que no se considera parte del movimiento feminista, cambian el paradigma. Es interesante cómo, aunque no se haga intencionadamente o partiendo de los valores del feminismo, esas mujeres acaban por dar ejemplo y derriban cánones e ideas que llevan siglos presentes en la sociedad; pero, ¿tiene fundamento otorgar a un género musical la propiedad de feminista por el hecho de ser utilizado por mujeres?

La Zowi, Tania Chanel, Somadamantina o Albany son mujeres que han tenido que sufrir de primera mano la misoginia y el clasismo de un público que sí acepta que los hombres hablen de violencia, drogas y sexo explícitamente, pero cuando lo hace una mujer se la censura y enjuicia. “A una tía no van más allá, no dicen: oye no lo haces bien, tu música es una mierda. A lo que más van es a decirte que eres una guarra y que sólo quieres enseñar tu cuerpo”.[3] Está claro que queda mucho por deconstruir, mucho que reflexionar y avanzar. Gracias a tener referentes como estas artistas se van abriendo caminos en la música urbana donde las mujeres son indiscutiblemente creadoras artísticas dueñas de su carrera profesional. Gracias a ellas somos conscientes de la importancia que tiene para muchas de nosotras el tener referentes en aquellas músicas que también queremos poder escuchar y disfrutar.

Sara Rodríguez Montejano

[1] La censura que sufrió Kaydy Cain en 2018 fue motivada por la publicación de su videoclip “Hazte cuenta” en el que se ve cómo droga a una mujer y la ata a la cama de un hotel. De la misma forma, se critican los mensajes de sus canciones con letras como: “Donde me voy dejo una puta y tengo otra donde quiero”.

[2] La Zowi, entrevista en El Bloque, publicado 15 de octubre de 2018, Youtube, 43:12, https://www.youtube.com/watch?v=OmCFcJe7mw8.

[3] La Zowi, entrevista en Improvistas, publicado el 25 de mayo de 2017, https://www.youtube.com/watch?v=G0Ij1ESOCS0&t=139s.

 

BIBLIOGRAFÍA

Castro, Ernesto. El trap: Filosofia millenial para la crisis en España. Madrid: Errata Naturae, 2019.

WEBGRAFÍA

El Bloque. “El Bloque 05 – La Zowi ft. Sticky M.A, Royce Rolo, Albany, Soto Asa, La Favi”. Vídeo de Youtube, 43:12. 15 de octubre de 2018. https://www.youtube.com/watch?v=OmCFcJe7mw8

Improvistas. “Improvistas #16 – La Zowi – Entrevista Retrato”. Vídeo de Youtube, 5:03.  25 de mayo de 2017. https://www.youtube.com/watch?v=G0Ij1ESOCS0&t=139s

Ramos, Quique. “Hablamos con Tania Chanel, nuestra nueva trap queen”. Entrevista en Vice. 17 de marzo de 2016. https://www.vice.com/es/article/jm3jb8/tania-chanel-trap-queen-entrevista-noisey-1703

 

Fotografía: Rafa Castells

Publicado en abril 2020

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies