La NJO en Berlín en el marco del festival Young Euro Classic

Talento español en la formación holandesa

EVOLUCIÓN NO ES REVOLUCIÓN
La orquesta independiente Concert in Jeans

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VIENA
Y punto

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Daniel Muñoz de Julián

La Nationaal Jeugd Orkest (NJO), bajo la batuta de Antony Hermus y junto trombonista Sebastiaan Kemner, interpretan un concierto el 18 de agosto de 2015 en la Konzerthaus de Berlín. En el marco del festival Young Euro Classic, su programa aborda sin complejos bellas rarezas como On the Town – Three Dance Episodes, de Leonard Bernstein (1945), el Concierto para trombón de Christopher Rouse (1991), y el poema sinfónico Heldenleben, o Vida de héroe Op. 40 (1898) de Richard Strauss.

Se hace el silencio. Un escalofrío de anticipación recorre a una orquesta intimidada por la relevancia internacional del escenario que durante la próxima hora le pertenece. Suena la fanfarria del húngaro Ivan Fischer, director titular de la Konzerthaus de Berlín. Compuesta en 2011 para el propio evento, el Young Euro Classic Festival Hymn es interpretado en sorprendentes versiones según el color nacional de la formación que lo ejecute. El autor comenta su pieza diciendo que no se tome muy en serio: “Es una broma musical, compuesta para disfrutar”.

El festival Young Euro Classic es la mayor plataforma actual para jóvenes orquestas de música clásica. Durante 17 días del verano 2015 les brinda la oportunidad de interpretar conciertos en la Konzerthaus de Berlín, realizando el sueño de formar parte de la programación de esta metrópoli de la música clásica.

Las primeras notas de Bernstein rompen el hielo, adentrando al público en la niebla neoyorkina del swing de los años cuarenta. Poco a poco contagia a los propios músicos con su pegadizo ritmo popular americano, y lleva a los vientos incluso a levantarse durante sus solos recreando el ambiente propio de una big band.

La rareza absoluta que le sigue, el Concierto para trombón del compositor americano Christopher Rouse, muestra todas las facetas de este instrumento. Su inicio de sonidos guturales recuerda al hundimiento de un barco escuchado desde dentro del agua. Continúa con un caos sonoro de monumental dificultad técnica que va en aumento, con innumerables cambios de tempo hacia el gran barullo general. Mientras, un Sebastiaan Kemner descomunal transforma la lentitud y gravedad de sus varas metálicas en una densa riada de notas sobre el tumulto creado por la orquesta, superando el reto de esta obra con solvencia y musicalidad. Un momento de paz tonal, liderado por los tres fagotes, inspira un poco de calma en esta creciente tensión.

Los fuegos artificiales culminan con el autorretrato melódico de Richard Strauss: Vida de héroe, que supone un reto desde todos los puntos de vista para esta orquesta de músicos capaces y entregados, por su dificultad técnica, pero sobre todo por la cualidad dramática de transformación, pasando de un pacífico y tenue sonido a la más viva marcha militar en un parpadeo.

El público no podía esperarse la propina: sobre el mismo suelo en el que interpreta con maestría la Konzerthaus de Berlín, todo el viento de la orquesta finaliza este concierto al son de Amparito Roca, eco de infinitos bolos de bandas de música de toda España, cuyos integrantes llevan en el corazón. Y es que no es casual que más de la mitad de esta joven orquesta holandesa esté integrada por españoles. Hace años que sus programas de verano e invierno atraen a nuestros jóvenes más talentosos, deseosos de formar parte del escenario internacional.

Este concierto es el resultado de una semana de ensayos intensivos en Appledorn, a veinte minutos de Ámsterdam, en un pequeño hostal con acceso a varias instalaciones: tanto a un magnífico auditorio, el Orpheus, donde se realiza el primero de tres conciertos; como a una escuela donde poder realizar los ensayos seccionales dirigidos por cualificados profesores de cada instrumento.

¿Cuál es el secreto de esta orquesta, para lograr una intensidad e infinidad de detalles digna de una agrupación profesional? Y digo profesional porque la calidad de dinámicas, la insinuación de los personajes a través del carácter y la rápida creación de un sonido empastado, sorprenden allá donde van. Su secreto: Antony Hermus, un joven director que sabe combinar el trabajo concienzudo y ordenado de un músico clásico con la espontaneidad e inmediatez del jazz. Su formación y presencia le ayudan a crear en el momento instantes de belleza única que rara vez vuelven a repetirse, algo que acentúa su intensidad y valor, y le otorga calidad de forma instantánea. Él mismo cuenta orgulloso cómo un director y amigo suyo le ha llamado expresamente para contarle que, escuchando en Radio 4 la retrasmisión del concierto en Appledorn, ha confundido la NJO con la Orquesta Nacional de Holanda.

El ambiente de camaradería en el grupo humano es de ilusión febril. Son días duros, de hasta tres ensayos diarios entre trabajo personal, seccionales y de toda la orquesta. Por las noches se baila música española y holandesa, se invita a buena cerveza belga y se comenta lo mejor del día. Un cuidadoso asistente complementa la labor del director, y no falta la ayuda del staff, siempre atento a colocar sillas y atriles, organizar viajes en autobús o repartir las bicicletas y chubasqueros correspondientes.

El atractivo de desplazarse de una instalación a otra en bicicleta no deja de tener sus inconvenientes: con el caprichoso clima holandés, en más de una ocasión los músicos se ven forzados a llevar sus instrumentos tapados con chubasquero mientras pedalean contra la lluvia de camino a un ensayo… ¡e incluso a su primer concierto! Poco imagina el público que algo menos de una hora antes de subir al escenario toda la orquesta estaba pasada por agua…

En diez días, ocurre el milagro: más de ciento veinte músicos pulen de forma individual pasajes de gran dificultad técnica y elaboran complejas emociones y paisajes musicales, superando la barrera del idioma, cultural y formativa para llegar a este concierto en Berlín metamorfoseados en una orquesta sinfónica con sonido propio.

Camila Fernández Gutiérrez

Fotografía: http://www.njo.nl/njo/njo/index.vm?pid=17 (Nina Kleingeld), y http://www.njo.nl/njo/njo/index.vm?pid=158 (Nic Limper)

     
     
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