Viaje sonoro

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Different Trains (exposición de videoarte). Música de Steve Reich y vídeo de Beatriz Caravaggio. Kronos Quartet. Fundación BBVA, 20 de marzo de 2017.

Dado que vivimos en una época en la que mucha gente demanda un acompañamiento visual para la música –incluso en los conciertos–, algunas personas han creado vídeos para mi pieza Different Trains. Para ser sincero, no he visto la mayoría de ellos, y los que sí he visto distraen de la audición de la música. La única excepción es el brillante vídeo multicanal de Beatriz Caravaggio, que es merecedor de ser visto por sí mismo y como medio de intensificar la escucha de Different Trains. Beatriz ha utilizado imágenes de archivo y, mediante el uso de multipantalla y de un excelente montaje, ha creado una obra reflexiva y emocionante. ¡Bravo, Beatriz! (Steve Reich, 2017).

Estas han sido las palabras que el compositor estadounidense Steve Reich ha dedicado a la videocreadora Beatriz Caravaggio, nacida en Oviedo, cuya obra ha podido disfrutarse en la Fundación BBVA del 13 de enero al 5 de marzo, y prorrogada hasta el día 20.

El vídeo y las proyecciones han sido en los últimos tiempos un elemento muy socorrido y vistoso para soportar escenografías en ópera y zarzuela, y muchas veces criticadas porque “restaban” importancia al objeto musical. En la mayoría de los casos no podría estar en mayor desacuerdo. Abriendo y cerrando este temprano paréntesis, en el caso de Different Trains, no sólo no distrae sino que, como dice Miquel Martí en el folleto / programa de mano se trata de una “reescritura cinematográfica”, es una revisita, con un vídeo bien secuenciado e hilado, que además potencia el efecto de la obra musical. Siguiendo la idea de Steve Reich y siendo sensible a la música, Caravaggio muestra las imágenes con una maleabilidad asombrosa, en una instalación que subdivide en tres la enorme pantalla horizontal con la que nos topamos nada más entrar a la sala, a modo de tríptico.

La imagen de los postes de electricidad que el tren va recorriendo en su camino, así como el de vallas y vías, se repite en varios momentos. Pero estas figuras tan recurrentes, que conforman la imaginería del viaje, cobran aquí una nueva significación a partir de las fases regulares y sus propios desfases. Dentro de lo cíclico y perpetuo encontramos oscilaciones entrópicas, que constituyen la esencia misma del phasing. Y Caravaggio también lo refleja en el vídeo con las diferentes velocidades de cada panel del tríptico. Sin embargo, en este caso, en vez de utilizar el desfase de idéntico material musical Reich va sobreponiendo los motivos o células, que se van desplazando por sus duraciones dispares. Como es habitual en el compositor, recurre a procesos repetitivos, cíclicos, de ahí quizás que se le suela clasificar como minimalista.

Different Trains (1988) está escrita para cuarteto de cuerda y cinta pregrabada, en la que se introducen sonidos modificados, de trenes y sirenas, e intervenciones orales. De hecho, el origen de los motivos musicales son las grabaciones de voz. Steve Reich mantiene unas y modifica otras, y a partir de la entonación resultante construye los motivos para el cuarteto. Al final la cuerda refleja la palabra, que sin ser eco, reitera el mensaje y se graba en nuestras mentes. Suelen ser frases cortas, ideas como lanzadas al aire pero que van estructurando la obra y sirven de hilo conductor.

Encontramos un colchón armónico bien asentado y estable, de un desarrollo muy lento a lo largo de la obra, que tiende a la seccionalidad. No en vano esta nube envolvente se ajetrea más en el segundo movimiento. Y es que esta obra tiene sesgos biográficos de Steve Reich. El compositor debía atravesar el país de costa a costa para visitar a su madre periódicamente, de Nueva York a Los Ángeles, tras el divorcio de sus padres. En el primer movimiento (“America – Before the War”) rememora sus viajes en ese tren de la infancia. Quizás también evocado por las imágenes, parece que es el primer viaje. El niño observa, le queda todo por delante. Está en plena florescencia, con mirada cándida, limpia, y al mismo tiempo despierta. Pero según la grabación va recitando los años, 1939, 1940, 1941… la música nos va llevando a otros derroteros.

En el segundo movimiento, ya no habla del tren de los sueños y la niñez, sino de otro tipo de tren: el de los nazis transportando personas como si fueran ganado. En “Europe – During the War” el proceso musical no varía, pero sí el ambiente (y no es para menos). En este momento, no es la naturaleza muerta en movimiento lo que interesa, sino los rostros, las personas, sus gestos, y pasamos de observar el camino a observar el destino… En cuanto a lo musical, los motivos reducen su extensión interválica, hay mayor condensación y tensión, y el ritmo armónico se acelera. El tercer movimiento es una vaga rememoración del primero, lo cual no pasa desapercibido para Beatriz Caravaggio. Los motivos de “America – Before the War”se exponen de nuevo, y la sirena de alarma se vuelve a transformar en el silbido y pitido del tren. En este momento se acude a imágenes ya mostradas, que se intercalan con algunas nuevas de similar sugerencia que las del primer movimiento, y algunas del segundo, las más geométricas y formales. Steve Reich introduce nuevos motivos musicales emanados de nuevos textos, que, entremezclándose con los ya escuchados, darán cierre a la obra. Aunque haya acabado la guerra (“el movimiento se titula After the War”) es difícil que todo vuelva a ser igual que antes. En este instante se completa la idea que quería transmitir Reich: mientras él viajaba tranquilamente en los trenes de Estados Unidos de los años cuarenta, otro tipo de trenes circulaban al mismo tiempo por Europa. Sin ser especialmente dramático, Steve Reich nos transmite su sentir y consciencia sobre su vida y su contexto. El soporte del vídeo colabora, sin duda, a contextualizar mejor la obra, al tiempo que crea otras sugerencias, sin perturbar el significado original, potenciando además lo sensorial inherente a la obra (la magia del phasing).

Es curioso. Justo antes de ir a ver Different Trains estuve mirando unos billetes para ir de Nueva York a Chicago. La primera intervención del tape dice “from Chicago to New York”… Y es que, sin olvidar, no hay que dejar de viajar.

Raquel López Fernández

Aquí se pueden escuchar y ver fragmentos de la obra: www.fbbva.es

     
     
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