Una maldición muy minimalizada

Rigoletto en el Liceo

LA ESCENA DORADA...
La ópera como sugerente de historia

Víctor Sánchez Sánchez

BLANCO BARROCO Y ROJO FLAMENCO
Euskal Barrokensemble y Márquez...

Camila Fernández Gutiérrez

EL NUEVO FLAMENCO: ENRIQUE...
La pasión entre fusión y flamenco

Andrea P. Envid

Rigoletto, G. Verdi y F. M. Piave. Gran Teatro del Liceo. J. Camarena, D. Rancatore, C. Álvarez, A. Jerkunica, K. Kemoklidze. Monique Wagemakers (dir. Escena). Ricardo Frizza (dir. Musical). Orquesta y Coro del Gran Teatro del Liceo.

El día 26 de marzo, el Teatro del Liceo acogió a un público que no dejó libre una sola butaca. Era una función muy esperada, ¿sería por la rápida venta de entradas? ¿Por la novedosa puesta en escena? ¿O por ser la primera vez que Javier Camarena interpretaba el papel de duque de Mantua? Por una cosa o por otra, bajo una lámpara hipnóticamente bonita, un anfiteatro sin palco real y yo al fin sentada y con programa en mano, dio comienzo la función.

La escenografía estaba formada únicamente por una plataforma cuadrada y móvil en la cual se situaban los personajes tanto encima como debajo. Una escalera “infinita” que la atravesaba complementaba algunas escenas, pero la complicada trama se desarrolló, en definitiva, en un cuadro único donde la escena no cambiaba.

Sin duda, aparte de la escenografía, lo que más llamó la atención fue el vestuario. Sobre el escenario se mostraban decenas de trajes iguales realizados en diferentes tonos rojizos que, a pesar de el efecto visual tan llamativo que provocaban, confundían al espectador. De la luz dependía el identificar al personaje que estaba cantando en algunas escenas de conjunto.

El color rojo emanaba de la tragedia final, pero quien no supiera de qué trataba la ópera y no entendiera catalán (pues los subtítulos estaban en este idioma) difícilmente iba a comprender lo que estaba pasando en escena. La estética minimalista estaba demasiado exprimida, difuminaba al máximo la acción y confundía la trama. Apenas pudimos distinguir los diferentes planos que se dan en la obra original (la corte, la habitación de Gilda, la posada…).

Sin embargo, en lo musical, la obra me pareció impecable.

Sencillamente maravilloso estuvo Javier Camarena, siguiendo con gran acierto lo que de mujeriego, irrespetuoso y vividor tiene el duque. Supo desenvolverse perfectamente en el papel y demostró ser idóneo para crear su personaje, tan difícil de interpretar. Su voz inundó todos los rincones del teatro y, a pesar de “ser” el malo de la película, fue el más aclamado en los aplausos. El resto de cantantes fueron capaces de meterse en el papel (en cuanto a interpretación teatral) y de solventar todas las dificultades técnicas que posee esta gran obra (amplios registros, pasajes solísticos, dúos, cuartetos…). El barítono que interpretaba a Rigoletto combinó muy bien la parte interpretativa teatral y la parte musical. Del mismo modo, Gilda consiguió reflejar al público ese amor tan descabellado y fatal que sentía por el duque.

Por otro lado, la orquesta salió airosa pero no se movió de una función meramente acompañante. No fue lo suficientemente numerosa y en ocasiones se desvinculaba de lo que estaba pasando sobre el escenario. Por el contrario, el coro no lo pudo hacer mejor. Parecía un integrante más de la trama y se entrelazaba con resto de personajes. Además de tener una función narrativa, en el tercer acto supo envolver de manera empastadísima el ambiente en un aura tenebrosa y siniestra que precedía al trágico final. A pesar de los tonos rojizos chillones que conformaban la escena, el coro, imitando al aire, supo dar con creces una sensación de oscuridad y envolvernos en la noche del acto final.

Para concluir, obviando el cambio tan radical que se ha dado en esta producción con relación a la escenografía clásica de Rigoletto, por una cosa o por otra, fue una función que desde el principio mantuvo enganchado a todo el público, no sólo visual y estéticamente sino también musicalmente, y eso es con lo que yo me quedo.

Andrea Ceballos Martín

Fotografía: A. Bofill

     
     
Persíguenos en Facebook Persíguenos en Twitter Visítanos en Flickr ¡Suscríbete! Canal de YouTube Spotify ¡Suscríbete!