Ensayo
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Música y ajedrez

El control de las emociones

El ajedrez, como la música, tiene el poder de hacer feliz a la gente1
Siegbert Tarrasch

Juego de mente, el ajedrez puede tener un impacto positivo en el desarrollo de futuros músicos utilizando sus virtudes. Como la música, desarrolla muchas capacidades: desde la personalidad o la concentración hasta la emoción.

Como musicólogo, intérprete y jugador de ajedrez desde mi niñez, me han surgido preguntas sobre la relación entre el ajedrez y la música. Desde mis propias experiencias siempre me sorprendió la rapidez en la memorización de una obra musical cuando practicaba con el instrumento. Varios músicos han sido jugadores de ajedrez. Robert Schumann, quien jugaba con su asistente Hermann Hirschbach, decía: “La música es como el ajedrez: la reina (melodía) tiene el máximo poder, pero el rey es decisivo (armonía)”.2
Por otra parte, Sergéi Prokófiev jugó contra varios ajedrecistas famosos como Alejine y Capablanca, hecho testimoniado por unas simultáneas en San Petersburgo en 1914.3 Además Prokófiev se enfrentó a Maurice Ravel y a David Oistrach en un campeonato en Moscú y en 1933 también a Emanuel Lasker, hecho documentado en Paris por otras fotografías.4 El campeón del mundo de ajedrez Vasili Smyslov fue barítono y ofrecía a veces recitales durante los torneos acompañado ocasionalmente por el pianista y ajedrecista Mark Taimánov.

Podemos citar a otros compositores ajedrecistas como Frédéric Chopin, Schostakóvitch, Rimski-Kórsakov, Scriabin, Strauss y Beethoven. Adolph Brodsky, además de ser un jugador de ajedrez de alto nivel, fue director de la orquesta de la Halle. Según el diario del padre de Mozart, encontrado por François-André Danican Philidor, Mozart no era solo un niño prodigio pero también el mejor jugador de ajedrez de la época.5

¿Existe una relación entre el ajedrez y la música?

La música no es un juego, es un arte
Alexander Alejine

Varios autores han realizado comparaciones entre el ajedrez y la música. David Bronstein mencionó al hablar de futuros jugadores de ajedrez:

Sus trabajos van a llevar al público al éxtasis. Será apreciado por sí mismo y no por los resultados. El público les verá como solistas en una orquesta y no como vencedores ni vencidos.6

Para Mijaíl Botvinik:

Hay una ciencia cuyo objetivo es el estudio de la acústica y del sonido. Pero hay también un arte que utiliza el océano de sonidos: la música. Obviamente, ocurre lo mismo con el pensamiento. La lógica es el estudio de las leyes de la reflexión y el ajedrez, como arte, refleja la parte lógica de esta reflexión su forma de imágenes.

Cerebro por excelencia, el ajedrez es una actividad divertida con mecanismos sorprendentes para el análisis. La concentración es esencial para lograr un nivel de desempeño profesional, incluso para uso público. El ajedrez es sobre todo un juego mental que requiere una buena memoria, permite el desarrollo de nuestra capacidad de almacenamiento a corto y largo plazo. Estas capacidades resultarán muy beneficiosas en nuestra vida diaria y, especialmente, en nuestro trabajo profesional.7

El ajedrez mejora la habilidad de resolver problemas, aumenta la atención y la concentración, incentiva la imaginación, la creatividad y la capacidad de predecir las consecuencias de una acción. Además fomenta la autonomía y la responsabilidad del los niños, promueve la memoria y fortalece la confianza. Es un juego que necesita un largo tiempo hasta poder sentirnos recompensados por nuestros esfuerzos.8

Música y ajedrez tienen similitudes, entre ellas el pensamiento simbólico. La armonía del “movimiento” es de suma importancia. En el campo de la música, por ejemplo, existe el movimiento melódico, rítmico, armónico y tímbrico. Todos ellos crean tensión y relajación, haya o no resolución. De manera similar estrategias de ajedrez crean tensiones o amenazas que serán resueltas. Se puede observar que hay formas, patrones o temas identificables y clasificables que permiten a varias partidas de ajedrez u obras musicales tener su propio carácter. Todo esto también depende de los jugadores o intérpretes.

Otra similitud, a mi parecer, es la presencia de la “sensación” en la música y el ajedrez. Para tocar bien música, en primer lugar hay que cantar internamente la frase musical, un sentimiento similar al de ejecutar posición de ajedrez, confiar en la intuición antes de hacer cualquier movimiento. En la música no empezamos a interpretar de verdad hasta que se ha superado la etapa técnica. De la misma manera, podremos jugar al ajedrez cuando ya no necesitamos pensar en los movimientos iniciales de cada partida. Este se puede reflejar a través de los torneos de Blitz, donde el jugador tiene solo cinco minutos para pensar y terminar la partida entera. Mantener el interés por el juego de ajedrez o la música significa experimentar el sabor del descubrimiento, permite adquirir un nivel profesional y seguir progresando. El ajedrez desarrolla el aspecto interpersonal porque se juega a dos: resulta muy útil conocer al rival de un modo similar a la música cuando el intérprete se enfrenta otros músicos. Según Leontxo García:

Por último, podemos comprobar que el juego de ajedrez tiene una conexión directa con la interpretación musical, porque el músico debe confiar en su memoria y su capacidad de concentración. Durante una actuación en público o en concurso, el intérprete está experimentando un considerable aumento del estrés, que podría tener un impacto negativo en su rendimiento. El músico necesita controlar sus pensamientos, aumentar su capacidad de memorización para reducir el riesgo de quedarse en blanco. Esto será de gran ayuda cuando se enfrente al público o al jurado de un examen. El ajedrez no solo desarrolla lo que podríamos llamar inteligencia pura o cognitiva, sino también la socio-afectiva o emocional relacionada con aspectos sociológicos o de comportamiento, como la autoestima, la motivación, la disciplina, la adaptación al entorno, una buena relación con los profesores, el gusto por el estudio, el respeto por las normas y la sociabilidad.9

Los jugadores de ajedrez desarrollan varias capacidades, entre ellas el control de sus emociones, motivaciones, la concentración, la serenidad, el pensamiento ordenado, la capacidad de síntesis, distinguir lo importante de lo secundario, visión global, autocrítica, resistencia a la presión… El lado psicosocial ayuda en parte a la aceptación de las normas de la vida del mismo modo en que se aceptan las normas del propio juego. La práctica de la aceptación del resultado de la partida desde un punto de vista ganador/vencedor ayuda también a la organización, control emocional, al buen razonamiento, a la responsabilidad, la autoestima y a la toma de decisiones. Como en el ajedrez hay que pensar sin mover las piezas, esto será un ejercicio importante para los músicos en lo que se refiere a pensar y cantar interiormente sus obras. Todos estos puntos son primordiales para los intérpretes.

Un estudio realizado en Alemania en la escuela Olewig de Tréveris muestra que durante más de cuatro años la mitad de los alumnos de un curso de primaria sustituyó una hora semanal de matemáticas por una hora de ajedrez, mientras la otra mitad seguía recibiendo las mismas horas de matemáticas sin ajedrez. Al final de cada curso, los niños ajedrecistas obtuvieron resultados mucho mejores en matemáticas a pesar de que habían recibido una hora menos de clase por semana. Lo mismo ocurrió con la comprensión lectora.10

No hemos podido obtener una respuesta a nuestra cuestión relacionada con la mejora del rendimiento de un músico practicante de ajedrez. Pero es cierto el juego está muy relacionado con el desarrollo de la personalidad así como ser más tolerante en cuando a enfrentarse a situaciones problemáticas en la vida diaria y en la búsqueda de soluciones. El jugador de ajedrez aprende a aceptar sus victorias y derrotas de forma comprensiva respecto a la situación de su adversario.

Para un resultado científico sería necesario realizar una prueba doble ciego con ajedrecistas músicos en comparación con músicos no jugadores de ajedrez. Esperamos poder ampliar nuestras hipótesis para aclarar esta pregunta, que podría acabar por incluir el juego de ajedrez en los Conservatorios de Música desde el nivel Elemental hasta el Superior con el objetivo de mejorar el rendimiento de futuros intérpretes.

Walid Hedari

1 http://www.ciudadajedrez.com.

2 Mayer, Frank. “Robert Schumann. Músico y jugador de ajedrez”. Tabla de Flandes. [Consultado el 21/III/2016].

3 Pascual, Pau. “Ajedrez escénico”. Libro de notas. [Consultado el 21/III/2016].

4Ajedrez y música”. Ciudad de ajedrez.[Consultado el 21/III/2016].

6 Bronstein, David. L’art du combat aux échecs. Paris, Payot, 1994.

7 Wyndham, Alexander y F. Fischer – Spassky. Reykjavik, Solar, 1972, p. 37.

8 Wyndham, A. y F.  Fischer – Spassky…, p. 16.

9 García, Leontxo. Ajedrez y ciencia pasiones mezcladas. Barcelona, Critica, 2014, p. 148.

10 García, Leontxo, Ajedrez y ciencia…, p. 139.

Bibliografía

Ashley, Maurice. La diagonale du succès. Paris, Olibris, 2008.

Bronstein, David, L’art du combat aux échecs. Paris, Payot, 1994.

García, Leontxo. Ajedrez y ciencia pasiones mezcladas. Barcelona, Critica, 2014.

Alexander y F. Wyndham. Fischer – Spassky. Reykjavik, Solar, 1972.

Webs

http://www.echecs.asso.fr/Actus/5953/Jeu_d’%C3%A9checs_contre_Alzheimerv3.pdf.

http://www.nicematin.com/video/maladie%20alzheimer.

http://www.ciudadajedrez.com/enciclopedia/ver_articulo.php?tema=564&autor=Difusionajedrez.

http://www.tabladeflandes.com/frank_mayer/frank_mayer84.html

http://www.tabladeflandes.com/frank_mayer/frank_mayer90.html

http://librodenotas.com/viajealajedrez/22558/ajedrez-en-el-escenario

http://librodenotas.com/viajealajedrez/22558/ajedrez-en-el-escenario

Publicado en febrero 2016

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