Las Pasiones

Díficil contener la pasión cuando sale y arrebata. No está sujeta a leyes y quizá por ello puede llegar a convertirse en una osada asesina en serie. Porque aunque ocasionalmente venga en forma de tango, ciertas pasiones matan.

La investigación científica no se ha detenido todavía en un óvalo gigante al que Eduard Punset –uno de los divulgadores científicos más populares– se refiere como arqueología de las emociones, esto es, cómo es la soledad, la alegría, cómo la tristeza… “tristes breves nuestras vidas” canta Lula Pena. Campo con acceso limitado el de las emociones y su construcción, probablemente por la dificultad que implica pesar lo de dentro y traducirlo en grados, porcentajes, fórmulas alfanuméricas, descripciones… calcular la cantidad de pasión en sangre parece complicado, desde luego.

Ya sea para la ciencia o el día a día, encontrar el origen no es indicio firme de solución, pero en ciertos casos, como en el de la crisis actual sí puede resultar muy positivo. De hecho, existe una gran causa que todavía no ha salido en titulares. Es la pasión que no corresponde. Por ejemplo, la política no contempla la que debería ser su pasión, el pueblo quizá; los bancos, decantados por el engaño como pasión o la ley, cómplice de una hipocresía apasionada.

Y esto son cuestiones que afectan a la música, una gran entendedora de pasiones no correspondidas, pero no por ello admisibles. Esta pasión necesita de plataformas empresariales, retomar la idea de gremio para financiarse, de poder, necesita ser valorada también económicamente. Y cuando se comprenda cómo las pasiones viven, no habrá banco que se le resista.

Este es un número apasionado. Contiene las conversaciones del francés René Capuçon y su violín, la poesía que hace suya, su infancia. También recoge lo que le apasiona a un hombre de naturaleza y jardines que describe a Callas y Sutherland con una precisión redonda. Danza y su forma de palparla, el chic atemporal de The Divine Comedy, los conciertos de Brendan Benson y Rodrigo Leão en Madrid son algunos de los contenidos de este número de junio para resistir mientras llega un día.

Un día será aquel en el que se celebre otra cumbre más con jefes de gobierno, para buscar soluciones sobre pobres y ricos y sus primas, saldar deudas, poderes, muchos poderes. Cada vez más alto, ya a gritos, con mejillas coloradas por el fervor y algún puño tenso bajo mesa. Entonces, una orquesta irrumpirá en la sala, con piano en carro, su director se subirá a tribuna y sonará el número dos de Rajmáninov. A golpes con pasión, para matar a la deslealtad.

Carmen López

Publicado en junio 2012

 

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