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Primera grabación mundial del Germanico de Händel

 

Título: Germanico

Autor: Händel

Intérpretes: Il Rossignolo, dir. Ottavio Tenerani. Sara Mingardo (Germanico), Maria Grazia Schiavo (Agrippina), Laura Cherici (Antonia), Franco Fagioli (Lucio), Magnus Staveland (Celio) y Sergio Foresti (Cesare).

Discográfica: Deutsche Harmonia Mundi

Fecha de lanzamiento: 2011

Nº CD: 2

La nueva producción discográfica del conjunto barroco “Il Rossignolo” no podía ser más sorprendente. Es la primera grabación mundial de la ópera Germanico de Georg Friedrich Händel, hallada en 2007, y de hecho la primerísima ópera italiana escrita por el compositor, precediendo a Rodrigo, producida para Florencia en 1707. Aunque no se haya encontrado el original, sino una copia completa de la ópera, todos los elementos apuntan a Händel: las entradas de las voces y los instrumentos solistas, el empleo puntual del coro, la ornamentación excepcionalmente rica de las arias y los recitativos, además de algunos elementos filológicos e históricos especificados en las buenas notas que acompañan al CD. Musicalmente, al ser la primera ópera italiana de Händel presenta alguna novedad inusual en el lenguaje operístico barroco: la inclusión de un terceto
y un sexteto, y un par de arias con viola da gamba en obbligato.

No se conoce la génesis de la ópera, pero tratándose de un trabajo de juventud y el primero fuera del ámbito alemán, es probable que fuera un encargo privado. La trama relata las peripecias del líder romano Germánico, que en el 17 d.C. regresa victorioso a Roma después de haber derrotado a Arminio en la batalla de Teutoburgo. Tratándose de un tema triunfal, con un pretexto alegórico, se puede con mucha justicia hablar de serenata más que de ópera.

Desde el punto de vista musical, casi cada número atrapa por su frescura y espontaneidad. De este modo, todos los afectos de la retórica barroca son respetados y tratados con gran maestría. Difícil encontrar un patetismo tan intenso como en el aria de Antonia Germanico son madre, espléndidamente cantada por Laura Cherici, hábil en el dominio de finísimas variaciones melódicas que casan perfectamente dentro del estilo. Franco Fagioli deslumbra por su timbre claro y limpio, aportando al personaje de Lucio un color y un espíritu arrogante y luminoso. La protagonista del título es Sara Mingardo que ofrece, también esta vez, una prueba altísima de sus dotes interpretativas y vocales, tanto en las arias de furor como en las tiernas. El acento de la palabra y el fraseo subrayan los aspectos más dramáticos de la trama, mientras que el timbre y la emisión hacen de esta interpretación de Germanico una de las mejores dentro del repertorio de la cantante.

La orquesta y el coro demuestran su valía; los instrumentistas alcanzan un delicado equilibrio con las voces, tanto en los ensemble como en las delicadas tramas creadas por pocos instrumentos solistas. La única aspereza se puede encontrar en las duras y poco musicales intervenciones del clave, probablemente consecuencia de la elección de un instrumento poco apto por sus cualidades sonoras. Completan el cast, todo de primera categoría, Maria Grazia Schiavo (Agrippina), Magnus Staveland (Cello), Sergio Foresti (Cesare).

Paolo Cascio

Artículo publicado originalmente en Jugar con fuego. Revista de musicología

Archivo histórico: entre febrero 2011 y enero 2012

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