Crítica
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La música de la Locura

Jordi Savall resucita musicalmente a Erasmo

Elogio de la Locura, Jordi Savall, Hespèrion XXI, La Capella Reial de Catalunya, Louise Moaty, Marc Mauillon, René Zosso, Alia Vox (2012).

En continua lucha por una supervivencia amenazada por las ventas o las descargas ilegales, el universo discográfico trata, desde hace años, de atraer al aficionado con ese “algo más” que lo diferencie de cualquier grabación pirata. En unos tiempos en los que el consumo rápido, y muchas veces gratuito, prima sobre la calidad hemos visto aparecer lanzamientos en originales formatos como el pendrive Liebster Jesu del sello Arsis con el que el grupo Hippocampus celebra su décimo aniversario.

Por su parte, con Elogio de la Locura Alia Vox vuelve a apostar por las ediciones cuidadas, con una excelente selección de fotografías y textos, con un audiolibro de más de 600 páginas en siete idiomas (francés, inglés, castellano, holandés, catalán, alemán e italiano) y seis cds (tres de ellos incluyen música junto con el recitado en francés de textos escogidos y los otros tres únicamente la música). La novedad consiste en que dichos recitados junto con su música correspondiente pueden a su vez descargarse de manera sencilla desde la página web de Alia Vox en cualquiera de las otras seis lenguas mencionadas y en diversidad de formatos mediante un código personal. Sin ninguna duda, nada que ver con cualquier descarga ilegal y cochambrosa que podamos encontrar en internet.

Formatos aparte y centrándonos en su contenido, ¿qué puede encontrar el aficionado en Elogio de la Locura? Básicamente el fruto de una reflexión musical sobre el Humanismo en general y sobre la figura de aquel que fuera denominado como “príncipe de los humanistas” por unos y “secuaz de Satán” por otros, Erasmo de Róterdam. A la elección de los textos, extraídos de la correspondencia y de algunos de los escritos del holandés con otros de Tomás Moro y Lutero junto con las voces de la Locura y narraciones de algunos de los acontecimientos de la vida de Erasmo y su época, encontraremos improvisaciones, variaciones o adaptaciones vocales o instrumentales sobre el tema musical de la folia, obras de Josquin, Morales, Trabaci, Dufay y un largo etcétera hasta llegar a otras piezas anónimas occidentales, sefardíes y otomanas. Todo ello en el afán de, dentro de un equilibrio con el texto, recrear la música, tanto popular como religiosa, que pudo acompañar dichos escritos y de revalorizar a los grandes músicos de la época.

Por otro lado, en este gran homenaje al filósofo y humanista del siglo XVI, las interpretaciones, solventes y propias de quien lleva años de experiencia con este repertorio a sus espaldas, corren junto con Savall a cargo de los habituales Capella Reial de Catalunya (que el pasado 2012 cumplió su 25º aniversario) y el grupo Hespèrion XXI, aunque también podemos encontrar la participación de especialistas como el barítono Marc Mauillon o el cantante y zanfonista René Zosso. Respecto al texto, los actores que le ponen voz son Francisco Rojas, Jesús Fuente y Silvia Bel.

Una pregunta que cabe hacernos es ¿por qué Erasmo? No olvidemos que con su Elogio de la locura Erasmo provocaría la Reforma de la Iglesia y, si bien supo mantener las distancias con Lutero en su ruptura con el catolicismo, su texto sería la piedra de toque que contribuiría al fin de la última unidad espiritual de Europa, la Ecclesia universalis. Sin embargo, el espíritu humanista de una figura que no dejó de luchar por valores como la justicia social, la paz o una Europa unida le confieren una plena actualidad y convierten su obra en motivo de reflexión sobre la crisis –no solo económica– en la que estamos inmersos, y es que, citando esta vez la Utopía de su amigo Tomás Moro: “donde hay propiedad privada y donde todo se mide por el dinero, difícilmente se logrará que la cosa pública se administre con justicia y se viva con prosperidad. A no ser que pienses que se administra justicia permitiendo que las mejores prebendas vayan a manos de los peores, o que juzgues como signo de prosperidad de un Estado el que unos cuantos acaparen casi todos los bienes y disfruten a placer de ellos, mientras los otros se mueren de miseria”.

Afortunadamente, junto a las “sabidurías locas” también existen “locuras sabias y heroicas”.

Ana M. del Valle Collado

Publicado en marzo 2013″ id=”mes” alt=”Marzo” border=”none”/>

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