Crítica
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El Viña vuelve a convertirse en el centro de la música de todo el paísEscúchalo en Spotify

Sol, buen rollo y mucha música en directo en Viña Rock 2015

Festival Viña Rock. Manu Chao, La Raíz, La Pegatina, Los Suaves, Boikot, Gatillazo, Los Chikos del Maíz, Mala Rodríguez. Villarrobledo (Albacete). 29 de abril a 2 de mayo de 2015.

Llegó el vigésimo aniversario del Festival Viña Rock, un evento que se ha desarrollado durante las dos últimas décadas en Villarrobledo (Albacete). Lo teníamos marcado en rojo en el calendario y no podíamos dejarlo pasar.

Acudimos con tiempo suficiente al camping del festival para buscar el mejor sitio posible. Allí pasamos buenos ratos los siguientes días junto al escenario Red Bull Tour Bus antes del inicio de la ya habitual Fiesta de Bienvenida del Viña Rock 2015, que en esta ocasión contó con cuatro bandas que actuaban para los afortunados que allí nos encontrábamos. Arrancaba esta fiesta con Mafalda, una joven banda valenciana que tendremos que seguir muy de cerca, siendo uno de los grupos emergentes con mayor proyección. Pudimos bailar al ritmo de su nuevo álbum Nos deben una vida (2014) del que sonaron “Recuperar mi vida”, “Crisis and Bitchie’s”, “Telocomoto” o el popular y reivindicativo “En guerra”, que se situó al final de su setlist junto con una sección del nuevo “Ya te llamaremos” con el que cerraban este paso por el festival. El resto de bandas que formaban esta fiesta eran Mariah, Vendetta y Mamá Ladilla, y decidimos ver solo a los segundos, que acaban de lanzar su nuevo 13 balas (2014) y es una de las pocas fechas en las que podremos disfrutar de ellos en la mitad sur del estado. Hicieron una buena selección de su discografía, entre las que se mostraron “Sangre y revolución”, “Leña al fuego”, “Suma”, “Buonasera”, “Botella de ron” o “La diabla”, con los que consiguieron agrupar a una buena cantidad de público que luchó contra el calor frente a ese pequeño escenario. Llamó la atención el retraso en el horario, algo inusual en este festival y un hecho aislado en el desarrollo de esta vigésima edición, pero que nos hizo salir rumbo al recinto antes de que comenzase la actuación de Mamá Ladilla.

Aunque estábamos a miércoles y el festival como tal daba comienzo la jornada siguiente, en una fecha tan especial nos habían preparado una Fiesta XX Aniversario con un cartel por todo lo alto que, dicho sea de paso, causó cierto malestar entre parte de los habituales de este evento, que se negaron a pagar los diez euros de una entrada diferente para esta fiesta extra. Pero con un cartel encabezado por Manu Chao, La Pegatina o Trashtucada, no podíamos dejar a un lado esta ocasión y allí estábamos antes de que arrancase el directo de Daniel Lança, con quien también comenzaba a retrasmitirse este festival a través de la red para llegar a los miles de viñarockeros que no han podido asistir. Se animaba rápido el ambiente mientras La Sra. Tomasa presentaba su Corazón, bomo y son (2014), subiendo la temperatura a continuación de la mano de Muyayo Rif, quien sorprendió a más de uno con un atractivo directo donde escuchamos “Islandia”, “¿Democracia?”, “Oye”, “Que te van a matar”, una versión de la popular “L’estaca” de Lluis Llach o ese “Txus”, cover de La Polla Records que sonaría en más de una ocasión durante los siguientes días.

En este punto acababa de llegar el momento más esperado del miércoles: Manu Chao se unía a la fiesta para celebrar estas dos décadas de festival y lo hacía con un directo de más de dos horas donde no faltaron temas como “Que pasó, que pasó”, “Clandestino”, “Machine Gun”, “El viento” o “Mala vida”, con los que convencieron a las más de 15.000 personas que se reunieron frente a este escenario denominado Villarobledo.

Justo después llegaba otro de los grandes directos de esta jornada festival: La Pegatina, quienes utilizaron esta fecha tan especial para presentar su último lanzamiento Revulsiu que vería la luz poco más de diez días después. Así, además de sus populares “El curandero”, “Gat Rumberu“ o “Mari Carmen” con los que dan forma a esa fiesta continuada que son sus directos, presentaron el nuevo “Ni chicha ni limoná” con la colaboración de Dubioza Kolektiv, que tenían una cita con el festival para la siguiente jornada, o el último “Heridas de Guerra” con el que cerraban una gran paso por este escenario. Para cerrar esta noche nos quedaba Trashtucada, una banda de Chiclana (Cádiz) que ha convertido parte de su setlist en la mejor banda sonora de cada festival. No nos defraudaron con sus “Nada nos puede parar”, “Mi destino”, “Infusión” y “Quiero mi oportunidad” con los que bailábamos sin bailar alcanzando las tres de la mañana, cerrando poco después esta jornada al ritmo de su nuevo “Me gusta” y un último “De festi, ¿vale?” que no podía faltar y que tan bien describía los tres días que todavía teníamos por delante.

Pocas horas después volvíamos al recinto para iniciar la jornada del jueves, apostando entre los primeros directos por Auxili o Envidia Kotxina quienes festejaban, al igual que el festival, sus dos décadas de actividad. “A ras de suelo”, “Mala patada”, “Alimañas” y “Polka Miseria” así como “Historias en blanco y negro” y “Deskiziao” fueron su selección de temas de ese setlist con el que recorren todo el estado y resumieron acertadamente en el festival manchego.

Continuamos la tarde dejándonos ver por los directos de Esne Beltza, Mala Reputación o Siniestro Total en el escenario Zhem. Estos últimos resumieron su extensa carrera con “Chico de ayer”, “Camino de la cama”, “Mata jipis en las Cíes” o “Todo por la napia”, con los que avanzaba la tarde para poco después movernos unos metros hasta el escenario Negrita, donde era el turno de los Dubioza Kolektiv, que ya habían tomado contacto con el público en la noche anterior. No defraudaron con su explosión musical balcánica, entre los que nos quedamos con “Volio Bih”, “USA”, “Tranzicija”, “Kažu” o “Marijuana”, que convencieron a todos aquellos que ya los conocíamos y sorprendieron gratamente a esa parte del público que esperaba posteriores actuaciones mientras caía la noche en Villarrobledo.

Tras escuchar el punk rock americano de Lagwagon, volvimos a ese escenario Negrita cuando empezaba  a sonar Che Sudaka en este festival. Una banda que ahora se presenta en un formato cuarteto que han auto denominado makina punk y que no disminuye la intensidad que presentaban sus directos antes de este cambio. Abrían su actuación con “La ley del miedo”, “Almas rebeldes” y “Serás feliz”, dejando para poco después “Silence Raval”, “La risa bonita”, “Arma dispuesta” o el más reciente “Qué ironía” de su último disco HOY (2014) que han hecho sonar por todo el mundo y llegaba hasta Villarrobledo. Pusieron punto y final a esta hora de directo con “El trenecito” o “Quiero más”, mostrándose tan agradecidos y cercanos como siempre, algo que los hace aún más grandes.”

Alcanzábamos la media noche de la mano de otro de esos grupos que ya son clásicos en esta cita, Boikot, quienes salían al escenario acompañados de una completa sección de vientos con la que pronto hacían sonar “Inés” o “Bubamara”, temas que se han adaptado a esta sonoridad ska punk que ha acogido la banda en su última etapa. Con colaboraciones de miembros de otras bandas como Kaótiko o Yo no las conozco se ganaron al público que abarrotaba la explanada de conciertos y que pudo escuchar otros cortes como “Ska-lashnikov”, “Amaneció”, “No pasarán”, “Korsakov” o esas versiones que ya casi han hecho suyas: “Nos quieren detener” (“Zu atrapatu arte”, Kortatu) y “Kualkier día” (Piperrak). Un buen directo de estos Boikot a los que, si bien es seguro que una parte de sus seguidores les pide alguna novedad, en los últimos años han conseguido renovar el repertorio de sus actuaciones, repletas de una selección de temas imprescindibles de su extensa discografía.

En el escenario Delicious Seeds, los sevillanos Gérmenes interpretaron su último disco Game Over (2013), donde dieron un salto de calidad en el resultado de sus temas que les ha hecho crecer en la escena punkrocker del país. Pero en este espacio uno de los que dominaron fue el grupo Kaótiko, quienes salían a escena puntualmente a las 02:50 para dar buena muestra de su repertorio. Este fue el último concierto que que celebramos en la noche del jueves pero, antes de irnos a coger fuerzas para lo que quedaba por delante, hubo tiempo de cantar puño en alto temas como “Quién manda aquí”, “Boca de cristal”, “Paranoia”, “Adrenalina” y “Otra noche”. Gran detalle el hacer sonar el “Revolución” de RIP, con dedicación especial para el recientemente desaparecido Jul Bolinaga. Y aunque quedaba la actuación de The Qemist, con una dosis electrónica que ponía el cierre a esta jornada, decidimos dejarlo de lado y empezar a hacer planes para el viernes.

El siguiente día llegaba lleno de actuaciones que no podíamos sortear, y tras pasar la mañana eligiendo y comentando los conciertos que veríamos, nos dirigimos desde bien temprano hacia el recinto para disfrutar de los recomendadísimos Desakato. Esta banda se ha hecho un hueco en la primera línea gracias a méritos propios: cuatro discos de estudio de gran calidad y un directo que nunca falla. Y esto se notó en el escenario Poliakov ya que, pese al calor de las 16:30 h., el recinto presentaba un gran aspecto para disfrutar de unos primeros “Trompetes de Xericó”, “L’espantayu” o “La ira de los hambrientos” que no hicieron más que subir la temperatura. Destacó el premiado “Pánico en Frankfurt” y dos que se hicieron esperar para el final de su breve actuación: “Cada vez” y “Cuando salga el sol”. No debemos pasar por un festival sin disfrutar de estos asturianos que ya se comen la escena estatal.

Pasaban las horas de calor mientras Sínkope presentaba su Museo de rejas limadas (2015) en el escenario Zhem y The Toaster daban buena muestra de su ska americano de tercera ola. A continuación coincidían dos de esas actuaciones que más de uno queríamos disfrutar en la tarde del viernes: Segismundo Toxicómano y Aspencat. Los últimos arrasaron el escenario Coolway con “Càmera, acció” y “Naixen primaveres”, sin olvidar “L’herencia”, “Antimatèria” o un “Quan caminàvem” que destaca entre el resto de su producción y con el que finalizaban este paso por Villarrobledo. Mientras tanto Los Segis presentaron su último EP de esa serie de tres que pronto concluirá: Un poco más!! (2014), del que eligieron el breve y efectivo “Utopía 1789“ para iniciar un buen directo que dejó tiempo para “Gaupasa”, “Elecktroshock”, “Por ti”, “Último asalto” o “Las drogas”. Buen balanceo de temas que nos llevó hasta las 20:30 horas y con ello el turno de El Canijo de Jerez, quien hizo del escenario Negrita una fiesta que todo el público bailó.

Así de rápido había caído una nueva tarde cuando el padre de este festival, Rosendo Mercado, salía a la que ya es su casa para hacer sonar sus primeros temas: “De nada más”, “Al lodo brillo” y “Quicalla”. Mostraba un repertorio renovado donde los más clásicos se hacían esperar y tras otros como “Cada día“, “La fina” o “Menú de la cuneta” llegaron los también nuevos “Sufrido” y “Vergüenza torera”, para poco después cerrar con “Flojos de pantalón” y “Agradecido”. Esta dosis del rock clásico que ha dado este país año a año vuelve a convertirse en un concierto de los que más público consigue en este festival. Otra de las citas importantes que nos dejaba esta jornada era la despedida del Viña Rock de El Puchero del Hortelano, quienes pasaron por este evento dentro de su último tour para decir adiós a este referente festivalero liderados por su vocalista Antonio Arco, quien le puso voz a “De ovejas y corderos”, “Quiero saber”, “La quiero a morir” o “Asuntos serios”. Esta fue una de las primeras citas que el último tour de El Puchero ha fijado para un verano que ahora se inicia y que les verá actuar en la mayoría de festivales de referencia que abundan en los próximos meses.

Pero este festival tiene más de un padre, y Evaristo Páramos es otro de ellos, quien ofreció un gran directo junto a sus Gatillazo. Hora y media de directo con dos escasas pausas donde destacaron “Sr. Juez”, “Gora Mari”, “Nº 1 en USA”, “No Love” o “Vendido”. Tras “Los 7 enanitos” de La Polla dejaba para el último tramo otros como “Fosa común”, “Seguratas blindados” y su “Odio los partidos” que cierra cada una de sus actuaciones.

A continuación coincidía el directo de La Pulquería con Los Chikos del Maíz, decantándonos en esta ocasión por estos últimos, quienes abarrotaron el escenario Canna para presentar su La estanquera de Saigón (2014). Contaron con varias colaboraciones en “Vacaciones en Suiza” con Panxo (Zoo) o “Defensa de la alegría” con Pablo (La Raíz) dejando para después otros cortes como “Los invisibles” o “Pasión de talibanes”. Con esta buena actuación nos adentrábamos en la madrugada y llegaba el turno de los sevillanos Reincidentes.

Una vez más, liderados por Fernando Madina, hacían sonar entre otros “Rip Rap”, “Vicio”, “Grana y oro” y “Nazis nunca más”, siendo una buena selección de sus más tradicionales temas que ya formaron parte de su primer disco en directo: Algazara (1998). Avanzó su repertorio con “No-Normal”, “Al asalto”, “La infancia en un cargador” o “Vamos pal infierno”, cerrando después con “Cucaracha blanca ”y “Jartos d’aguantar”, otros dos clásicos que no faltaron. Y para cerrar el viernes quedaba La Gossa Sorda en el escenario Negrita. Poco después de anunciar que la banda desaparecerá en el cada vez más próximo 2016, no podíamos dejar de lado esta actuación que resultó ser un gran cierre para el viernes. Al ritmo de “Aire”, “Respira”, “La nostra sort”, “Camals mullats”, “La polseguera” o “Farem Saò” alcanzamos las trece horas consecutivas de conciertos. Pero antes de despedirnos hasta la jornada de cierre pasamos por el escenario Viña Clow donde Karkoma, tributo a Extremoduro, hacía sonar una selección de los temas que la banda de Robe Iniesta paseó por todo el estado en una de las giras más importantes del pasado 2014.

Y con toda esta cantidad de actuaciones a la espalda, habíamos repartido las fuerzas de la mejor forma posible para poder afrontar un sábado que no tenía nada que envidiar a los tres días que ya habíamos disfrutado. Siendo esta la jornada más calurosa de todas las que allí vivimos, Iratxo primero y luego Los de Marras fueron los que tuvieron que luchar contra el clima, reuniendo a al público que demostró ser más que fiel a sus bandas.

Poco después coincidían Ana Tijoux, Juantxo Skalari & la Rude Band y Habeas Corpus: tres actuaciones que bien podían haberse repartido pero donde tocó elegir a los Habeas, otro seguro por la calidad en sus actuaciones. Desprendieron una grandísima descarga de energía desde el primer segundo gracias a sus “fascismo nunca más”, “Fanáticos religiosos” y “A las cosas por su nombre”, que subían una vez más la temperatura de este escenario Poliakov. No hubo tiempo para que sonasen todos aquellos que esperábamos pero antes de acabar pudimos cantar “No te rindas”, “Odio” y “Sois ejemplo” con el que dejaban paso a El Último ke Zierre, quienes después arrasaban el escenario Zhem.

Pero si hay otro directo que se ha convertido en más que recomendable para este 2015 ese es el de O’Funk’Illo, la banda liderada por Andreas Lutz y Pepe Bao –haciéndonos gozar con su funk andalú embrutessío– que cobró forma en temas como “Nos vamos pal kely”, “5mentario” y “A jierro”. Se trata de una buena vuelta a los escenarios por parte de esta formación sevillana que, tras publicar su último disco en la recta final del pasado 2014, ha vuelto a recorrer los escenarios de todo el país y son otro de esos recomendables para las próximas citas festivaleras.

Al igual que el viernes estuvo consagrado a clásicos como Rosendo Mercado o Evaristo Páramos, el sábado lo estuvo para otros como El Drogas, quien salvó una buena actuación, aunque los festivales de esta envergadura empiezan a quedársele demasiado grandes. Aun así disfrutamos de “Barro en la alpargata”, “Azulejo frío”, “Peineta y mantilla” o “La silla eléctrica”. Anita Kuruba y Chiki siguen liderando ese proyecto que fusiona flamenco, reggae o ritmos ska y que cuenta con más de 12 años de trayectoria: Canteca de Macao. Temas como “Bellas”, “Desfase”, “Contigo” y “Nunca es tarde” abrían un set donde no se olvidaron de “El gacho con las pintas más cantosas de mi barrio”, “No llores” y “Raggason”, dejando para el final “Sin solución”, “¿Qué pasa?” y su “Alternativa libertaria”, con más carga política que nunca.

Los Suaves era el último de los clásicos que pasaba por esta vigésima edición del festival en pleno tour de despedida, “La música termina”, algo que dejó con sabor agridulce a todos sus seguidores. Aunque escuchamos temas como “Si pudiera”, “Viaje al fin de la noche”, “El afilador”, “Dolores se llamaba Lola”, “Ya nos vamos” y “La noche se muere”, esta no fue la mejor de las despedidas posibles de los de Orense que, aun así, están agotando las entradas de cada uno de los conciertos de esta gira.

Si algo preveíamos en esta edición del Viña Rock era que el directo de La Raíz sería la cita que más público congregase y así fue. Desbordando todas las expectativas fueron más de 60.000 las personas que bailaron desde que comenzó a sonar “Nuestra nación” al que seguiría un “Donde duerme el chamán” que, como en la edición anterior del festival, contó con la colaboración de Toni Mejías (Los Chikos del Maíz).

“La Voz del pueblo” y “Borracha y callejera” seguían a las anteriores mientras los de Gandía, a través de su vocalista Pablo, se mostraban más que agradecidos de la que ya es su casa: el Viña Rock. “Llueve en Semana Santa”, “Zarzuela y castañuela” o “A la sombra de la sierra” ocuparon el centro de su actuación, reservando para el final un “Elegiré” que dejó a todos los asistentes con muy buen sabor de boca. Entre las últimas actuaciones que teníamos que disfrutar en este festival estaban Los Narco, los últimos en arrasar el escenario Zhem. Abrían su directo los primeros temas de su último LP Dios te odia (2014): “Satanízate” o “Asesinato, alcohol y ácido”, siguiendo otros como “Son ellos”, el coreable “Vizco”, “Demolición” o “Ahí fuera (vive Satanás)”.

Vivimos uno de los mejores momentos con el gran “Chispazo”, llegando después “Tu dios de madera”, “Dame veneno” o “Puta policía”, que ponía punto y final a esta gran actuación con Vikingo MD volando por encima del público. Como cierre del festival quedaban todavía Los Chichos, que actuaban por segunda vez en este escenario, causando opiniones muy variadas y poco después otros como Oferta Especial y Marky Ramone’S Blitzkrieg. Echaban el cierre a esta vigésima edición de un festival que sigue creciendo y ya empieza a pensar en la edición de 2016, donde seguro estaremos.

Francisco M. Peco

Fotografía: Francisco M. Peco

Publicado en verano de 2015

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